Tríos - Gays

El pequeño Alberto nos da biberón

Click to this video!
Tiempo estimado de lectura del relato 6 Número de visitas del relato 14.666 Valoración media del relato 8,82 (11 Val.)

RESUMEN

Muy caliente historia y algo mezclada y hasta gay, debieron pensar Darío y el pequeño Alberto al acabar aquel día tórrido

Darío era fuerte y decidido, de pene normal, lo contrario a Alberto, pequeño solo en edad, ya estaba bien dotado, Aquel verano Alberto enseñaría lo que tenía entre las piernas, e hizo del grande Darío, su putita chupapollas, y a la jovencita Patricia, de tetas minúsculas y pezones sonrosados, también, otra putita para el pequeño Alberto. El niño con dos putitas para su gordo nabo, su polla grande. A ambos, los hizo de él, los empequeñeció, los manejó como quiso. Los folló a los dos.

El huésped Darío miraba el rostro de Alberto, el hermano pequeño de su mejor amigo, desde abajo, tumbado boca arriba sobre la cama. La satisfacción estaba pintada en las bellas facciones del aún adolescente, y no era para menos: ahora, entre sus cuerpos se interponía el de una explosiva chica, desnuda como ellos, que habían conocido hacía menos de una hora. Alberto la estaba penetrando, todavía despacio, y Darío, que sentía las profundas acometidas del joven, lamía los pechos pequeños y compactos de la chica torciendo la cabeza sobre ella.

Por eso, una veloz suma de acontecimientos había llevado a Darío hasta allí, y aún estaba algo aturdido por ello.

En efecto, aquella misma mañana había llegado a Palma, donde iba a pasar unas merecidas vacaciones con su gran amigo, Juan. Pero éste todavía estaba trabajando a esas horas, así que había sido Alberto el encargado de ir a buscarle al aeropuerto. Hacía por lo menos cinco años que Darío no veía al hermano de su amigo, y se sorprendió de lo mucho que había crecido. A sus dieciocho años, Alberto estaba en su mejor momento físico.

Y con una confianza inusitada y un destello de picardía en los ojos, Alberto había propuesto a Darío pasar a recoger a una chica con la que había quedado allí y que quería llevar a casa, dado que sus padres también estaban ausentes. Naturalmente, Darío había aceptado. La chica resultó ser una hermosa hembra, de la misma edad que Alberto, con los labios muy pintados y la falda demasiado corta para las horas que eran. Estaba claro que estaba ansiosa por conocer a fondo a Alberto, al que dedicó todo tipo de insinuaciones y arrumacos, a pesar de que acababan de conocerse.

Una vez en la casa, se dirigieron rápidamente al cuarto de Alberto. Darío supuso lo que iba a suceder a continuación. Pensando en la buena suerte del joven, o en la eficacia de sus habilidades de seducción, fue a deshacer su maleta, pero fue interrumpido por el protagonista de sus cavilaciones.

–Oye, tío, lo he hablado con Patricia y… ¿Por qué no te unes a nosotros?

Allí estaba Alberto, tapado tan sólo con unos boxers y luciendo un estado de forma envidiable. Darío lo dudó. Le daba bastante reparo no ya la propuesta de Alberto, sino incluso verle así, con el sexo erguido destacándose en sus boxers. Sin duda, había cambiado mucho desde que jugaba con él cuando era un dulce niño de nueve años. Darío, aun siendo ocho años mayor que él, se sintió en presencia de un macho muy superior.

En ese momento, los ojos de Alberto, de color marrón claro, le convencieron. Siempre le habían atraído aquellos ojos y la forma en que ese chico, tan gamberro y atrevido, miraba a los demás cuando quería conseguir algo.

–Vale, voy –dijo Darío.

Así empezó una sesión de sexo placentera aunque, cuando menos, extraña. Darío nunca había estado en un trío y todo era nuevo para él, hasta el ver en acción a otro chico.

Ahora Alberto había comenzado a subir el ritmo: Patricia no dejaba de gemir. Se estaba abandonando al placer y pronto no sería más que una muñeca sometida a los deseos de Alberto. Darío tenía un papel secundario, se limitaba a chupetear el cuello o las tetas de la chica.

La verdad es que Alberto debía de tener mucha experiencia, mucha más que Darío, que pudo admirar su aguante y la destreza de sus movimientos. Él no solía durar más de quince minutos. En cambio, Alberto llevaba con la polla dentro de Patricia una media hora.

Alberto jadeó un poco, movió sus caderas lo más rápido que pudo y, cómo no, Patricia se sumergió en un prolongado orgasmo, los ojos en blanco y lanzando unos gritos que debió de escuchar todo el vecindario.

Alberto, sonriendo, guiñó un ojo a Darío, que le miraba con la boca abierta. Era su forma de decirle que ya no era ese niño de nueve años al que había conocido: “Mira lo que soy ahora”. Y podía estar orgulloso de ello.

Entonces Alberto cerró los ojos y se corrió. Expulsado todo su semen, se derrumbó sobre la chica (Darío resopló al soportar el peso de ambos de golpe) y la besó en los labios.

También aprovechó para susurrar algo en el oído de Patricia. Ésta asintió con la cabeza, en silencio. Alberto se levantó y ayudó a incorporarse a la chica. Mientras tanto, Darío permaneció tumbado, aún excitado, observando tranquilamente las tetas de ella y el torso esculpido de él.

Sin previo aviso, Alberto se abalanzó sobre Darío, le forzó a darse la vuelta y le inmovilizó con sus fuertes brazos.

–¿Qué estás haciendo? –protestó Darío, completamente indefenso.

–Tú relájate y disfruta –repuso Alberto–. Ella también goza con esto.

Darío fue a quejarse de nuevo, pero la polla del hermano de su amigo entrando en su ano le hizo enmudecer. Asustado al principio, ciego de dolor después, no acertó a decir nada. Pero enseguida empezó a sentir más placer que otra cosa.

E iba a mejor.

Y Patricia estaba sentada, masturbándose y grabando todo con su teléfono móvil.

-Agárrate –aconsejó Alberto, e introdujo todo su miembro en el recto de su presa, que mordió la almohada para no chillar de dolor–. Te está gustando, ¿verdad?

En el fondo, era una experiencia humillante, pero Darío estaba cada vez más complacido. Su mente se unió a la fiesta, librándose de miedos, y la dejó vagar libre.

Así que, después de muchos años, Darío tenía a aquel niño sobre él, follándole sin contemplaciones. Imaginó que no era el Alberto de dieciocho años, sino el de nueve, al que tanto había deseado en aquel pasado distante, una fantasía que le hizo correrse salvajemente y brutalmente.

-Joder, sí que le ha debido de gustar –comentó Patricia–. A lo mejor es marica el tío…

-No, no lo es –dijo Alberto, sin dejar de mirar el cuerpo rendido de Darío–. Pero hay encantos a los que nadie puede resistirse, ¿no crees?

Se separó de Darío y le dijo que se colocara boca arriba. El pobre no cesaba de murmurar su nombre, a medio camino entre la realidad y el paraíso.

Alberto acercó su dura polla a los anhelantes labios del amigo de su hermano. Si con nueve años ya era grande, ahora era de exhibición. Iría con cuidado para que no se atragantara.

-Hemos esperado mucho tiempo… –susurró–. Abre la boca, que tu nene te va a dar el biberón. Toma, come polla Darío, es la hora de la merienda. Así, bebe y chupa nabo. Vas a ser mi putita, tu polla no es nada en comparación con la mía. Por eso tu sitio es debajo. Darío comiendo del niño más pequeño, lo hizo su putita, Dario emputecido...

No duden y si les gustó... algún comentario y así me animo a seguir… gracias.

Les dejo donde lo he escrito Dario putita de Alberto

Comparte este relato


Esta obra está bajo una .
Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios. Información. Si sigues navegando, entendemos que las aceptas. Aceptar

Online porn video at mobile phone


sus primeras lamidas en la panochitaatragantada con una polla relatosrelatos mi cuñado me mira con deseomi mamá me excito mientras me rasuraba la panocha relatosrelat0 P0rn0 asI maS mI cuca quiere mas huev0porno relato goce mas con mi vagina rasuradarelato hola soy laurarelatos de incesto entre hermanossaboriando el cono de mi cunadita videos moilesYiyixxxvideo de mi hermanaven la duchaporno me cogi a mi papa frente a mama y le pegue por interumpirrelato de sexo con madura acercate y huele mi culorelatos las caderas de mamala vado a mi ermana en semen pornoallinurl: online La llamada 3relato embarazame trabajorelatos eroticos de vecinas divorciadas ninfomanas follando por el culocuentorelatos con mi joven hijastraRelatos filial cogiendo a mi hermana despues de seducirlarelatos de sexo de jovencita follando con el viejo vecino jubilado de grande pollaporno relatos pasando por la canchitami novia y yo nos desvirgamos juntoslos mejores video porno dando sintura al venirse .relato gay afeminado de mi primitoestando sola mi amiga me visita en la picina desnuda me gusta mirarlarelato filial nuestro padrasto nos da vergarelato erotico hijo nalgas redondas gaymi tia llevaba medias negrashumillacion chupar pies relatocjiendo con mi mama en las escaleras"historia del chip" 019relatos padres cornudos humillados por su mujer e hijatangas de Jhisela rojos pornojovencitas y jovencitos tironesmi cuñada se mete en nuestra relacionme violo al vecinotio metemela toda relatosrelatos de chichimecamemi mamá me excito mientras me rasuraba la panocha relatoscompartir ducha relato filialrelatos eroticos orgias la novia ninfomana I partembar coneja relatos pornostiende las cibijas al hijo y termina follandolocache:sDY8mEwN4uYJ:rx-online.ru/relato/11887-sorpresas-te-da-la-vida/ relatos eroticos mi jefa y mis compañerosrelatos eroticos fui infiel a mi esposo una noche de veranouna colita bien linda en tangada bien apretadita bocavajo videosporno que te existen demasiado que crecerá mucho tu peneme estoy banando y mi hermanita entra a chuparmuchacha le dice haz lo que quieras cojeme yaculeo hija caliente estaba solaIncesto relatos mi hermana me pide que las embarace a ella y asu hijaRelatos el señor y la muchacharelatos madura en casa ajenaallinurl: online Uno parterelato porno don facundo2de 2relatos por andar apostando con mi mama perdio y termine cojiendomelarelato madre e hijas con sementalvideos porno con calentonsitasrelato de mi tia en suboda con el chofervideos porno de cajitas. quejandose cuando las penetrancache:0K80M3B249sJ:rx-online.ru/relato/5185-fantasia-cumplida/ mujer deseando que le acaricien el clitorisrelato me coji a mi cuñada de 16porno español tragatelo y el puesto es tuyofollandose a una lugareñaRelatos mi panochia qedo bien abiertarelatos mi amigo viene seguido a la casa a culear a mi esposaa los pies de mi amiga relatochico virgen se desvirga con mujerallinurl: online Uno parteRelatos erotixjoven de polera azul y viejo de camisa azul follando en la sala mirando porno en tv encima del sofaempezaron a llover vergazos